martes, 10 de septiembre de 2013

Tiempo

Tiempo; la rueda que gira
Y se nos avecina encima,
Las palabras que inician aventuras
Las miradas cómplices,
El sentirse arrollado viendo
Que la infancia pide cubatas
Y la dulzura de las casa muñecas
Ahora viste tacones.

Tiempo; "os pondrá en el lugar"
Mas viejos y cansados nos dicen
Chamanes de edades y experiencias,
Se van los parques del jugar,
Las lagrimas de decepciones primarias,
No somos los de antes, pero sí los de siempre.

Tiempo; el suspiro entre cancion y cancion
La risa mantenida entre portales
Los nervios tiritando en un avion;
Los recuerdos de historias compartidas,
Balones perdidos entre plantas
sueños rotos en botellas vacías,
Las llamadas con olor a tierra mojada.

Y ahora que tiempo no es más
Que otro agente externo x
De lo que llamamos amistad,
Cambias del sabor de boca,
Reniegas de la cuarta oportunidad,
Miras al frente y continuas,
Cuerpo recto y caminando,
Seguimos siendo los mismos,
Mas cansados pero mas vivos,
¡En pie, hagamos infinitos! 
Al final, solo es tiempo, 
Tiempo que al tiempo pedí,
Todo el tiempo que nos queda por vivir.

lunes, 19 de agosto de 2013

El largo viaje

Ruido de ruedas sobre railes,
Vagones en movimiento
Estaciones, mochilas a cuestas,
Periódicos del día sin leer,
Viajeros, pasajes, prisas,
Paneles, horarios, retrasos,
Seguimos en el camino,
Barcelona es recuerdo en la retina,
Siluetas lejanas de mes de julio,
Primera parada de un tren al horizonte.

Sonríes en el reflejo de la ventana
Cogemos velocidad
de nuevo, busco tu mano 
Como la bombilla inocente
que rompe en mil pedazos
la sombría oscuridad,
Como la manta
que protege del miedo al niño, 
En tus ojos, no hay temores.

Somos aventureros entre sonrisas,
Puertas cruzando el muro de tu piel,
Las palabras a mitad de decir,
La sombra de los besos entre andenes,
Sábanas revueltas, sueños compartidos,
las miradas cruzadas en un futuro;
Un beso, sentimientos, sensaciones:
Continuamos el largo viaje.

lunes, 15 de julio de 2013

Decisiones

Al igual que escribir y caminar
lo difícil en las decisiones
es afrontar el inicio,
saber mirar lo que se gana,
asumir lo que se puede perder,
y entonces, sacar las cuentas correspondientes,
como un encaje de bolillos,
como un balance en el que activo y pasivo
lo forman mente, egoísmo y corazón;
así, si los primeros pasos son perezosos,
algo torpes y faltos de precisión,
y las líneas iniciales faltas de contexto,
las decisiones son dubitativas y temblorosas,
sin referentes ni resultados,
palabras basadas en optimismo sin ciencia,
pasos sobre un futuro en humo.

Es la vida y sus acordes
lo que resuena en cada elección,
vencedores y vencidos
cantan y lloran a destiempo,
faltos de resultados y caminos;
como en un poema sin rima ni orden,
agarrados a la barandilla frente al acantilado
con las dudas del segundo beso en la cabeza,
los sube-y-baja, los van-y-vuelven,
los tachones en una hoja sin sentido,
el sudor del despertar de un sueño,
alzar la voz defendiendo las utopías,
el ritmo del latido acelerado
antes de la metralla de palabras,
pues no es el hecho del principio
lo que se llora o se canta
sino el reto de estar vivo
lo que inclina la balanza.

domingo, 19 de mayo de 2013

Mayo

Ni todo en este viaje son victorias
ni las derrotas suman cero,
las resistencias son enseñanzas,
las luchas experiencia y
las derrotas y errores
son los libros que nos regala la calle,
y ni el fin justifica los medios
pero si he acabado conduciendo a tu lado
bendigo todos los tropiezos en el camino.

Mayo aparece serpenteante en el calendario,
un agua que parece traída de atrás,
continúan los palos en las calles,
mi expresión seria leyendo el diario,
sigue en obras la revolución de primavera
mientras escavadoras y perros del capital
tiran abajo los pasos de la historia,
de ancestros, abuelos, padres y madres,
de todos aquellos que vieron en la utopía
la forma de vida no quimérica.

Sigue el silencio a vacío tras los llantos
del desalojo en otra casa,
el ambiente apesta a expediente de regulación,
a la cabeza baja en la cola del paro,
las ofertas que no llegan,
maletines invisibles que encomiendan su alma
al Dios ausente de los mercados;
y arde Palestina en la indeterminación,
en el pasotismo internacional de quien es opresor,
mientras otra mano tiembla en la puerta del súper
pide ayuda, clemencia y salvación
quizás solo hasta mañana.

Pero los balcones se tiñen de florido tricolor,
nuestras carreras levantan adoquines,
y aunque seguimos sin descubrir la arena de playa
y sin convertir los muros en chocolate,
la sonrisa muestra símbolos de futuras victorias,
somos más y más fuertes,
se debilita el poder bajo nuestra voz,
su yugo duele pero no ahoga,
y tú me miras y me besas,
dejamos de soñar para cambiar la realidad,
el miedo cambió de bando.




domingo, 14 de abril de 2013

De cerca

Vuelve a invadirnos poesía,
la fuerza mística que olvida temores
y cocina sueños a fuego lento,
la de arder entre las lluvias de un abril sonriente
y la magia de noches de luces sin lunas,
las heridas curadas con saliva
y la suerte del dos en camas desordenadas;
y tú, la tigresa de las heridas del pasado, danzas,
te mueves entre mis abrazos recompuestos
entre los silencios de las palabras que no hace falta decir,
miras y ríes mi tartamudez y mi torpeza,
las palabras al oído, los pies sobre sofá;
y a lo lejos, gritos de bestias,
animales opresores que civilizados en traje
dictan entre billetes sentencias como verdades,
ellos mandan, a lo lejos,
nadie canta, nadie grita, nadie pregunta por los dos, 
a lo lejos, somos alguien, no nosotros,
pero nos da lo mismo, nos da igual,
porque me veo en tus ojos, de cerca, muy cerca,
golpea la puerta el viento, pero está lejos, 
y la música suena y te tengo entre mis labios,
estoy cerca, estamos muy cerca, nos rozamos, somos uno,  
desnudas las almas siguen dejándose llevar por poesía
por la pura realidad del momento de fantasía,
nuestras ropas desde el suelo nos saludan,
escribimos en nuestras pieles el futuro,
somos los habitantes de nuestro de un mundo aparte
en el que de cerca, todo vale. 








martes, 2 de abril de 2013

Abril

La luz del flexo parpadea incesante,
buscan mis ojos las rimas hacia tu sonrisa
la métrica para apaciguar los miedos,
la magia de vivir de huidas,
y la televisión soltando chispas encendida
grita y maldice al libro sobre la mesa,
claudica en su empeño de informar
desarma otra revolución de primavera,
palabra de banquero, ladrón de traje blanco
cuenta aventuras de reyes y yernos,
yates, primas de riesgo, desempleo,
ángeles maldiciendo estos infiernos;
y pasamos de nuevo por vacío,
nadie habla de nosotros dos,
de mis dedos sobre tu cintura
del baile de la luna en el salón,
nadie cuenta como me miras,
no hay cuchicheos que canten nuestros besos
ni coros a las dudas y preguntas
ni críticas a quemarse en este incendio.

Nosotros muy abril y el mundo tan marzo,
se encuentra al borde del mismo precipicio
anclado en un viento que derrumba,
que tira abajo ventanas y edificios;
y nosotros quemando canciones,
pisándonos los talones entre compases,
fumándonos el tiempo a mordiscos,
construyendo en el aire mil y un planes;
y sin embargo, primavera golpea de nuevo el cristal,
nos trae misivas a un futuro posible,
a la utopía de los cambios y juventud,
a encadenarme en tu pecho y sentirme libre;
y volvemos a teñir de color madreselva
los versos de Neruda y los abrazos,
los 'duerme esta noche conmigo',
mis dedos memorizando tu cuerpo al tacto;
otra vez primero de abriles y lluvias,
soles de algodón, flores de jardín,
nosotros ignorando el televisor,
bailando otro 'Stand by me'.







miércoles, 20 de marzo de 2013

La historia del médico y la tigresa de Bengala

Ardía la noche en el parque
donde el médico fijó su mirada
y sacó de la mano a bailar
a la temida tigresa de Bengala,
la de la piel llamativa y tentadora,
la de la mirada dura e infinita,
labios rígidos, oasis de locuras
y en sí misma, su herida.
Ensimismado se encuentra el médico
con el dolor pasado en el brazo,
recuerdo de aventuras anteriores
de zarpazos de tigres siberianos.

"Un, dos, tres", canta él;
comienza a ceder la tigresa,
que sella en besos sus no pensar
llevando el miedo de bandera;
suena suave el violín de la noche,
la Luna actúa de estrella solista
ulula pausado el viento en verso,
los dos bajo la misma chispa,
bajo la mirada eterna sin palabras,
bajo el minuto incesante de otro beso,
las manos frías entrecruzadas
y el posterior reconocimiento de los cuerpos.

De nuevo, el médico acerca la mano
le demuestra que se quiere curar,
que nada ha de ser como antes
que lo suyo se puede conjugar;
y ella le mira como a un loco de novela,
dudando de si tiene razón o falló,
piensa en si atreverse o huir,
piensa en si besarle o no,
cuando el reloj les golpea a ambos
y el sombrero negro de su noche
da paso a los momentos finales
de los amantes y sus roces,

y el  tigre de Bengala
con sus garras y su primer zarpazo
vuelve a la jaula del temor
y espera con incertidumbre otro paso,
mientras el obnubilado médico
paralizado ve marchar su tintineo,
busca las palabras necesarias
para volver a sentir su pestañeo;
al final, beso y esperar otra huida,
con la duda del dónde quedará,
si habrá historia o cobardía,
o si al final, el médico la curará.










viernes, 15 de marzo de 2013

Orquídeas en la noche

Hoy, se agolpan los silencios en las líneas
de los versos que no te escribí
cuando nos comíamos la noche a besos
y probaba el sudor de tu carmín,

hoy gritan las palabras sin autor ni dueño
al periplo de sonrisas y deseos
cuando en los más profundo de tu almohada
construíamos a caricias tu mausoleo;

hoy, la canción del himno a tu cuerpo
se queja de no haber sido cantada,
de no tener pentagrama ni letra
y ser solo imaginaciones de cama.

Hoy, veintidós soles y siete lluvias después
de cuando fuimos más que tempestad,
yo me empeño en fruncir el ceño y escribir,
tú en leer y olvidar recordar. 

jueves, 7 de marzo de 2013

Oda a la multitud que grita

Aprendimos a hacer temblar la calle,
atrás quisimos dejar los días raros,
cuando la televisión nos mandaba,
cuando el miedo quemaba las manos,
agarrotaba los labios y la garganta
y nos ponía ronca la voz;
pero aprendimos a dar portazo al destino,
a entonar todos la misma canción;
queremos ser mayo del '68,
ser rosas, ramos y espinas,
la piedra en el zapato del que manda;
la oda de una multitud que grita.

Da igual plaza, calle o avenida,
volvemos a hacer vibrar el asfalto,
a resonar en bancos, salas y reuniones,
a que canten adoquines a nuestro paso,
porque aprendimos a ser 'equis' en ecuaciones,
a no dejar dormir a los que impiden soñar,
a huir de clase y defender el pupitre,
a reivindicar que queremos volar;
mientras el cielo se privatiza
y el café nos sabe a recortes,
a esfuerzos, agencias de calificación y discursos,
perdemos derechos, trajeados ganan sobres;

pero hemos abierto los ojos,
al fin y al cabo, despertamos
se nos pasó el efecto analgésico
del mordaz somnífero de los mercados;
somos juventud, pequeños revolucionarios,
con libros e ideas,  sin fusiles ni balas,
pancartas, 'lo público', quimeras,
frases, gritos y ejemplos de Guevara,
somos juventud, ¿que coño miedo?
incendiemos la Luna si no sale el Sol,
no pongamos precio a nuestra vida,
sonreíd, hoy revolución,
la de la oda a la multitud que grita.