Comienzan de nuevo las preguntas del ayer,
Mientras yo poso mi mirada
En la silueta de tu espalda
Sobre la que le he contado a la almohada
Las mil formas de acariciarla,
El centenar de veces que he soñado recorrerla
Y lo única que resulta en la distancia,
Y tu giras y ladeas la cara,
Te Mueves con dulzura mientras hablas,
Y Vuelve a salir mi sonrisa idiota,
La que refleja los imposibles y las chicas perfectas.
Y pareces cosa de la suerte,
Del gafe a no tenerte cerca,
Del miedo a tartamudear si te miro,
Del error a mirar y que me veas.
Pero consigues eclipsar el pensamiento,
Desear ser boli entre tus manos,
Locuras de aula y apuntes,
Discursos en la mente que jamás podría decir,
sueños universitarios De los que aun no se huir.
Y dibujo de nuevo el rizo a oro
La plata de la dureza al imposible
Y el bronce por no parar de divagar;
Y Me descuelgo entre ondulaciones,
Y Fantaseo entre los barrancos de tu cuello
Y me muero por el sabor de tu sonrisa
Y río al verme en el espejo,
Al imaginarte en el reflejo del recuerdo,
Al hablarte en la distancia y la imbecilidad
Al buscarte cada día mas,
Y creer en perfección
Y creer en la poesía y la rima
Y creer en ti,chica de la primera fila
sábado, 15 de diciembre de 2012
domingo, 7 de octubre de 2012
dos años y un adiós más tarde
Dos años y un adiós más tarde
me hago la pregunta inexacta
buscando la respuesta vacía,
algo más que un asunto de faldas,
haciendo a la vez de malo y policía,
de perseguidor, juez y amante,
de escritor inexperto ensimismado,
de aprendiz en amores y sus artes.
Otra vez el Sol y su elegía,
de nuevo los recuerdos y sus males
son un dulce caramelo
si no le acompañan soledades;
y busco el error inexistente
el fuego que saltó para apagar la llama,
busco las preguntas y respuestas,
busco continuar a falta de palabras
para describir los besos que nos dimos,
para ladrar las citas inconexas
cómo cantar a un cuatro de octubre
y recordar que fuiste la primera.
Por fin me atreví, he de admitirlo,
ya no soy aquel cobarde,
ya no voy de chico valiente,
ahora ya puedo nombrarte;
por fin, he de admitirlo, fallé en mil promesas,
no me presenté a la cita del futuro,
no limpié el baúl de los papeles
ni pinté nuestros nombres por el mundo;
espero que sepas olvidarlo y recordar
mis fallos de puntualización,tu falta de puntualidad,
las risas, los poemas, las caricias,
los besos con sabor a ciudad;
yo ya aprendí a reírme de mí mismo,
a escribir a la Luna y a la playa
a morderme los labios si no miran,
a guiñar y tutear a la almohada,
ya aprendí a estar con otras,
ya aprendí a estar con nadie,
ya aprendí como cantarle
a un cuatro de octubre
dos años y un adiós más tarde
me hago la pregunta inexacta
buscando la respuesta vacía,
algo más que un asunto de faldas,
haciendo a la vez de malo y policía,
de perseguidor, juez y amante,
de escritor inexperto ensimismado,
de aprendiz en amores y sus artes.
Otra vez el Sol y su elegía,
de nuevo los recuerdos y sus males
son un dulce caramelo
si no le acompañan soledades;
y busco el error inexistente
el fuego que saltó para apagar la llama,
busco las preguntas y respuestas,
busco continuar a falta de palabras
para describir los besos que nos dimos,
para ladrar las citas inconexas
cómo cantar a un cuatro de octubre
y recordar que fuiste la primera.
Por fin me atreví, he de admitirlo,
ya no soy aquel cobarde,
ya no voy de chico valiente,
ahora ya puedo nombrarte;
por fin, he de admitirlo, fallé en mil promesas,
no me presenté a la cita del futuro,
no limpié el baúl de los papeles
ni pinté nuestros nombres por el mundo;
espero que sepas olvidarlo y recordar
mis fallos de puntualización,tu falta de puntualidad,
las risas, los poemas, las caricias,
los besos con sabor a ciudad;
yo ya aprendí a reírme de mí mismo,
a escribir a la Luna y a la playa
a morderme los labios si no miran,
a guiñar y tutear a la almohada,
ya aprendí a estar con otras,
ya aprendí a estar con nadie,
ya aprendí como cantarle
a un cuatro de octubre
dos años y un adiós más tarde
viernes, 14 de septiembre de 2012
El vecino del quinto
No es ni Batman ni uno de los 40 ladrones
pero ha hecho en suya la cueva del quinto,
vive entre botellines y recuerdos,
periódicos viejos con noticias a un pasado
con policías en gris, carreras de libertad,
fotos de muertos, un viejo televisor,
una nevera vacía y él, presidente en su sillón.
Anda despacio y no contamina,
pequeños placeres de un mundo atrás
aunque nadie le quita el humo a su pipa,
siempre sonríe debajo de su camisa
'Buenos días, vaya tiempo no sé si es invierno o primavera'
mientras peina a un lado su grisácea cabellera,
baja del ascensor con otra sonrisa,
que deja al colgar sus llaves en la entrada,
ni gritos ni respuestas ni mando compartido,
ni lado de la cama ni recoger a los nietos a las seis
no hay quien haga compañía al vecino del quinto
ni a su solitario paripé.
Conocido por todos los de arriba,
el comprador diario del quiosco,
galán de peluquería de barrio y barbería,
explorador universal de obras y atascos,
ni gorro ni guantes ni antifaz
y sin ser llanero es solitario,
manos arrugadas en los bolsillos,
pantalones de pana viejo sin planchar
conversaciones de patio o ascensor
de fútbol y otros deportes experto sabedor
a faltas de noticias de un futuro mejor
o un pasado del que fue protagonista
y que hasta él mismo olvidó,
y baja del ascensor con otra sonrisa,
que deja al colgar sus llaves en la entrada,
ni gritos ni respuestas ni mando compartido,
ni lado de la cama ni recoger a los nietos a las seis
no hay quien haga compañía al vecino del quinto
ni a su solitario paripé.
pero ha hecho en suya la cueva del quinto,
vive entre botellines y recuerdos,
periódicos viejos con noticias a un pasado
con policías en gris, carreras de libertad,
fotos de muertos, un viejo televisor,
una nevera vacía y él, presidente en su sillón.
Anda despacio y no contamina,
pequeños placeres de un mundo atrás
aunque nadie le quita el humo a su pipa,
siempre sonríe debajo de su camisa
'Buenos días, vaya tiempo no sé si es invierno o primavera'
mientras peina a un lado su grisácea cabellera,
baja del ascensor con otra sonrisa,
que deja al colgar sus llaves en la entrada,
ni gritos ni respuestas ni mando compartido,
ni lado de la cama ni recoger a los nietos a las seis
no hay quien haga compañía al vecino del quinto
ni a su solitario paripé.
Conocido por todos los de arriba,
el comprador diario del quiosco,
galán de peluquería de barrio y barbería,
explorador universal de obras y atascos,
ni gorro ni guantes ni antifaz
y sin ser llanero es solitario,
manos arrugadas en los bolsillos,
pantalones de pana viejo sin planchar
conversaciones de patio o ascensor
de fútbol y otros deportes experto sabedor
a faltas de noticias de un futuro mejor
o un pasado del que fue protagonista
y que hasta él mismo olvidó,
y baja del ascensor con otra sonrisa,
que deja al colgar sus llaves en la entrada,
ni gritos ni respuestas ni mando compartido,
ni lado de la cama ni recoger a los nietos a las seis
no hay quien haga compañía al vecino del quinto
ni a su solitario paripé.
viernes, 10 de agosto de 2012
Lady Amsterdam
Lugar rodeado en rojo
cuna de pintores y diarios,
curvas reflejadas en sus aguas
canales que reflejan esos ojos.
Paraguas frente a la estación,
calles con nombre impronunciables
y plazas con aroma a dulce en el ambiente.
El poema que nunca escribí,
la carta que nunca mandé,
las palabras que quedaron a mitad de decir
y la pregunta con sabor a café.
Cubren las nubes el cielo,
visten de gris tus calles,
sopla el viento y sonríes,
reflejan tus figuras los canales,
serpentean rojas las luces de tu cuerpo
dando color y nombre al barrio,
camino perdido entre las sombras,
admiro confuso tus labios,
se mueven y me gritan,me llaman,
tientan suerte entre las plazas,
en los trenes de camino a un sin rumbo
y en las noches con sabor a nada.
Sigue el hielo en tus calzadas,
eres frío y ardes, quemas,
acercas tu calidez y tu alma
se me escapa entre las yemas,
aproximas tu lado humano,
pareces cosa del destino,
congelas mis pasos, mi voz;
agobias, pesas y aceleras el camino,
eres recuerdo y presente,
fantasma en los cristales
y miedo a lo pendiente;
somos escapadas a media tarde,
sabor a frío año nuevo
a un dos en medio de todo
y a un nada de regreso a casa.
Al final, es una experiencia solo,
recuerdos vagos y aventuras,
el tacto de su seda,mi mano agarrada,
fantasía, fotografías, irrealidad,
al final solo es ella, Lady Amsterdam.
cuna de pintores y diarios,
curvas reflejadas en sus aguas
canales que reflejan esos ojos.
Paraguas frente a la estación,
calles con nombre impronunciables
y plazas con aroma a dulce en el ambiente.
El poema que nunca escribí,
la carta que nunca mandé,
las palabras que quedaron a mitad de decir
y la pregunta con sabor a café.
Cubren las nubes el cielo,
visten de gris tus calles,
sopla el viento y sonríes,
reflejan tus figuras los canales,
serpentean rojas las luces de tu cuerpo
dando color y nombre al barrio,
camino perdido entre las sombras,
admiro confuso tus labios,
se mueven y me gritan,me llaman,
tientan suerte entre las plazas,
en los trenes de camino a un sin rumbo
y en las noches con sabor a nada.
Sigue el hielo en tus calzadas,
eres frío y ardes, quemas,
acercas tu calidez y tu alma
se me escapa entre las yemas,
aproximas tu lado humano,
pareces cosa del destino,
congelas mis pasos, mi voz;
agobias, pesas y aceleras el camino,
eres recuerdo y presente,
fantasma en los cristales
y miedo a lo pendiente;
somos escapadas a media tarde,
sabor a frío año nuevo
a un dos en medio de todo
y a un nada de regreso a casa.
Al final, es una experiencia solo,
recuerdos vagos y aventuras,
el tacto de su seda,mi mano agarrada,
fantasía, fotografías, irrealidad,
al final solo es ella, Lady Amsterdam.
sábado, 4 de agosto de 2012
El maquinista #interrail2012
De pequeño dibujaba viejas locomotoras cruzando las montañas, de normal rojas o negras, con su chimenea y su humo, y por supuesto un hombre que dirigía aquel trasto dibujado de una manera simple sobre un pequeño folio pero que yo imaginaba como un gran aparato, con elegancia, fuerza y una singular belleza, ese hombre que yo dibujaba de mala manera y con una gorra curiosa, era el maquinista, el guía de aquel aparato de hierro y metal que recorría el mundo de ciudad en ciudad con el humo, el traqueteo y un agudo silbido como seña.
Hoy, años después de esos dibujos infantiles, en vez de dibujar escribo quizás con la misma deformidad que entonces trazaba sobre el papel, o quizás un poco más claro, pero poco queda de aquellas locomotoras que salían de mis lápices de color, ya no hay humo, ni chimenea, ni silbido y en muchas ocasiones apenas hay traqueteo (y se agradece, ventajas de la tecnología y tal); pero sigue sobreviviendo de una manera o de otra la figura del maquinista, quizás con diferente papel que antaño, quizás no, seguro, pero ahí está ese tipo que dirige y manda al tren y sus pasajeros de estación en estación.
Como dije, años después de aquellos garabatos, me enfrenté al reto del interrail, una aventura que, como el nombre indica, se construye entre railes y con el tren como denominador común entre ciudad y ciudad, y por supuesto en él el maquinista.
Y de ciudad en ciudad que íbamos (y digo íbamos porque estas aventuras que mejor que vivirlas con esa gente que sabes que harán esos días inolvidables) , sólo unas fueron las elegidas,Barcelona, París, Amsterdam, Berlín, Praga, Budapest y Milán, eso sin mencionar aquellas que fueron enclaves estratégicas de paso durante nuestro trayecto, ejemplos como Perpignan, Innsbruck o Niza, que disfrutaban de nosotros tan sólo porque pasábamos por allí. Cada sitio, una pequeña casa en forma bien de albergue, de hostal o de hotel de casi lujo, en cada uno de nuestros destinos anécdotas por doquier que no caben en estas líneas, en cada emplazamiento gente nueva, algunos turistas-interraileros, como nosotros, y otros propios del lugar, aunque menos; y por supuesto, en cada ciudad un nuevo mundo por descubrir, una belleza nueva que averiguar y una cultura de la que aprender. Y aunque no siempre fuera fácil, sonreías al llegar a cada ciudad, al bajar del tren y respirar un nuevo aroma, al girar la cabeza y dejar el tren atrás, ese otro pequeño mundillo que te acompañaba en cada viaje y que presidía con sus decisiones el maquinista, que en esos momentos se elevaba a la categoría de conductor de nuestros sueños, y él aunque no se diera cuenta de sus pasajeros, ni siquiera nosotros de él, dependíamos de su trabajo para llegar, de su esfuerzo y profesionalidad para poder coronar otra estación y abordar así nuestra siguiente aventura.
Así una y otra vez, de parada en parada, de albergue en albergue, de bar en bar, de parque en parque, de tren en tren y lo que significaba de ciudad en ciudad, haciendo que nuestro verdadero pasaporte fueran nuestros billetes de tren, que éste medio fuera nuestro único camino, que los otros 4 compañeros fueran tu propia familia y que tu casa fuera el albergue/hotel/hostal en el que esos días te hospedaras, pero con un protagonista de fondo, el maquinista, ese señor que en cada ciudad en la que tú bajabas cambiaba de nombre, de historia y de aspecto, pero que seguía siendo el conductor de tus sueños, el verdadero guía de todo aquello que hacía posible que esos 15 días de aventuras y locuras entre railes fueran una de esas experiencias que jamás podrás olvidar en la vida.
Hoy, años después de esos dibujos infantiles, en vez de dibujar escribo quizás con la misma deformidad que entonces trazaba sobre el papel, o quizás un poco más claro, pero poco queda de aquellas locomotoras que salían de mis lápices de color, ya no hay humo, ni chimenea, ni silbido y en muchas ocasiones apenas hay traqueteo (y se agradece, ventajas de la tecnología y tal); pero sigue sobreviviendo de una manera o de otra la figura del maquinista, quizás con diferente papel que antaño, quizás no, seguro, pero ahí está ese tipo que dirige y manda al tren y sus pasajeros de estación en estación.
Como dije, años después de aquellos garabatos, me enfrenté al reto del interrail, una aventura que, como el nombre indica, se construye entre railes y con el tren como denominador común entre ciudad y ciudad, y por supuesto en él el maquinista.
Y de ciudad en ciudad que íbamos (y digo íbamos porque estas aventuras que mejor que vivirlas con esa gente que sabes que harán esos días inolvidables) , sólo unas fueron las elegidas,Barcelona, París, Amsterdam, Berlín, Praga, Budapest y Milán, eso sin mencionar aquellas que fueron enclaves estratégicas de paso durante nuestro trayecto, ejemplos como Perpignan, Innsbruck o Niza, que disfrutaban de nosotros tan sólo porque pasábamos por allí. Cada sitio, una pequeña casa en forma bien de albergue, de hostal o de hotel de casi lujo, en cada uno de nuestros destinos anécdotas por doquier que no caben en estas líneas, en cada emplazamiento gente nueva, algunos turistas-interraileros, como nosotros, y otros propios del lugar, aunque menos; y por supuesto, en cada ciudad un nuevo mundo por descubrir, una belleza nueva que averiguar y una cultura de la que aprender. Y aunque no siempre fuera fácil, sonreías al llegar a cada ciudad, al bajar del tren y respirar un nuevo aroma, al girar la cabeza y dejar el tren atrás, ese otro pequeño mundillo que te acompañaba en cada viaje y que presidía con sus decisiones el maquinista, que en esos momentos se elevaba a la categoría de conductor de nuestros sueños, y él aunque no se diera cuenta de sus pasajeros, ni siquiera nosotros de él, dependíamos de su trabajo para llegar, de su esfuerzo y profesionalidad para poder coronar otra estación y abordar así nuestra siguiente aventura.
Así una y otra vez, de parada en parada, de albergue en albergue, de bar en bar, de parque en parque, de tren en tren y lo que significaba de ciudad en ciudad, haciendo que nuestro verdadero pasaporte fueran nuestros billetes de tren, que éste medio fuera nuestro único camino, que los otros 4 compañeros fueran tu propia familia y que tu casa fuera el albergue/hotel/hostal en el que esos días te hospedaras, pero con un protagonista de fondo, el maquinista, ese señor que en cada ciudad en la que tú bajabas cambiaba de nombre, de historia y de aspecto, pero que seguía siendo el conductor de tus sueños, el verdadero guía de todo aquello que hacía posible que esos 15 días de aventuras y locuras entre railes fueran una de esas experiencias que jamás podrás olvidar en la vida.
sábado, 9 de junio de 2012
Felicidad
Así que era esto,
Mis ojos encendidos hasta las 12
Esperarse a colgar el ultimo
Tardes sin estudiar en la biblioteca
Cerrar los días con un buenas noches
Y compasión después del sudor.
Así que de esto hablaban,
El café con sabor a nueva aventura
El fuego dentro sin arder
Las dudas disipadas en cinco letras
Y las ilusiones en unos labios;
Así que esto era,
Así que era esto,
Lo que anunciaba el nuevo pintalabios de Channel
Lo que se entiende tras París
Y el significado del toro y la luna.
Entonces esto es lo que decían,
La lucha incansable contra los horarios
La imaginación volando a tres palmos del colchón
El mucho mas que mucho
Y el mar el limite de nuestros pasos.
Entonces de esto se trataba,
La sonrisa tonta antes de dormir;
El significado de la foto en mi pared,
El motivo de mis versos
Y la locura de mis palabras en tu boca;
Así que esto era,
El quedarme sin palabras
El 'cinco minutos mas,por favor'
Tu nombre en mis apuntes
Y encontrarle sentido a las canciones.
Así que era esto
Así que era verdad;
Que esto de estar tenerte a mi lado
Era la felicidad
Mis ojos encendidos hasta las 12
Esperarse a colgar el ultimo
Tardes sin estudiar en la biblioteca
Cerrar los días con un buenas noches
Y compasión después del sudor.
Así que de esto hablaban,
El café con sabor a nueva aventura
El fuego dentro sin arder
Las dudas disipadas en cinco letras
Y las ilusiones en unos labios;
Así que esto era,
Así que era esto,
Lo que anunciaba el nuevo pintalabios de Channel
Lo que se entiende tras París
Y el significado del toro y la luna.
Entonces esto es lo que decían,
La lucha incansable contra los horarios
La imaginación volando a tres palmos del colchón
El mucho mas que mucho
Y el mar el limite de nuestros pasos.
Entonces de esto se trataba,
La sonrisa tonta antes de dormir;
El significado de la foto en mi pared,
El motivo de mis versos
Y la locura de mis palabras en tu boca;
Así que esto era,
El quedarme sin palabras
El 'cinco minutos mas,por favor'
Tu nombre en mis apuntes
Y encontrarle sentido a las canciones.
Así que era esto
Así que era verdad;
Que esto de estar tenerte a mi lado
Era la felicidad
martes, 1 de mayo de 2012
Mundo paralelo,paraíso particular
Replican las campanas,
bailan los edificios de fondo con mis ideas,
las doce de nuevo susurrando tu nombre,
mis paredes reconocen tus cinco letras
así como los recuerdos de cada tarde.
Vuelves a invadir mi último aliento,
a nadar por mi oasis de calma y salvación,
comienzas a ser el principio de mis sonrisas,
a estar en el final de todas mis súplicas
y a acabar las tardes con un beso.
'Te quiero' resuena en mi cabeza
tu voz esquiva cualquier tipo de cansancio,
resuena, retumba, sonrío;
abrazo mi almohada,
tirito, suspiro, resoplo,
quién pudiera esconderse en tu pelo
y dormir entre tus dedos.
Suena un mensaje de entrada en tu móvil,
'Buenas noches, que descanses'
otra vez no pude resistir la tentación,
otra vez volví a invadir tu habitación con mis palabras.
'No me sueltes' grita ausente mi memoria
toma tus palabras en tu calle,
hacía frío, corría el viento, miraban las farolas;
gritaban 'cerveza a un euro' en la esquina,
mientras tú y yo vivíamos en un mundo paralelo,
en nuestro paraíso particular,
un mundo al alcance de nadie,
pero en medio de todos,
en el que ni tú ni yo somos nadie,
sino tan sólo un nosotros.
jueves, 12 de abril de 2012
Primavera
Golpea con fuerza tras el cristal
ruge detrás de la ventana primavera,
tú me besas al unísono de mis latidos
mientras se mueven con soltura
mis manos en tus rítmicas caderas.
Recorro con discreción tu cuello,
resbala entre mis labios,
sigues el son de mi pulso,
se acelera, me acelero, aceleras;
mis dedos intentan dibujarte
rozamos el abismo de tus curvas,
florecen alegrías en tu pelo,
las acaricio con pasión de amante,
ardemos bajo el mismo estrépito infinito
bajo el calor de la tarde más corta del mes,
y bajo la locura más acertada del momento;
seguimos en besos no escritos,
continuamos en juegos de lo que surja,
en miradas fijas y silencios eternos,
en el lenguaje único entre dos,
de nuevo nuestras lenguas enlazadas,
me muerdes el labio,
me arrancas las dudas y el alma,
otra vez mi cuerpo de almohada,
de nuevo miradas cruzadas,
me pierdo en tus ojos negros
mientras mi torso es testigo de tus caminos,
y yo memorizo los recovecos de tu cuerpo,
los palmos de tu espalda,
el tacto a hielo deshaciéndose y a tierno lino,
y disfruto del aroma a nuevo alba.
Se cae el último grano del reloj,
busco a tientas tus orejas,
son hielo,me queman,
encuentro las palabras exactas,
las susurro entre miedo y nervios,
algo estúpido,te quiero te digo,
me miras,me besas,te beso,
'¿sabes? te eché de menos',
me pierdo, te pierdes, nos perdemos,
y al sonar la última campanada
en ese sueño nos caemos.
ruge detrás de la ventana primavera,
tú me besas al unísono de mis latidos
mientras se mueven con soltura
mis manos en tus rítmicas caderas.
Recorro con discreción tu cuello,
resbala entre mis labios,
sigues el son de mi pulso,
se acelera, me acelero, aceleras;
mis dedos intentan dibujarte
rozamos el abismo de tus curvas,
florecen alegrías en tu pelo,
las acaricio con pasión de amante,
ardemos bajo el mismo estrépito infinito
bajo el calor de la tarde más corta del mes,
y bajo la locura más acertada del momento;
seguimos en besos no escritos,
continuamos en juegos de lo que surja,
en miradas fijas y silencios eternos,
en el lenguaje único entre dos,
de nuevo nuestras lenguas enlazadas,
me muerdes el labio,
me arrancas las dudas y el alma,
otra vez mi cuerpo de almohada,
de nuevo miradas cruzadas,
me pierdo en tus ojos negros
mientras mi torso es testigo de tus caminos,
y yo memorizo los recovecos de tu cuerpo,
los palmos de tu espalda,
el tacto a hielo deshaciéndose y a tierno lino,
y disfruto del aroma a nuevo alba.
Se cae el último grano del reloj,
busco a tientas tus orejas,
son hielo,me queman,
encuentro las palabras exactas,
las susurro entre miedo y nervios,
algo estúpido,te quiero te digo,
me miras,me besas,te beso,
'¿sabes? te eché de menos',
me pierdo, te pierdes, nos perdemos,
y al sonar la última campanada
en ese sueño nos caemos.
lunes, 2 de abril de 2012
Eres inevitable
Beso de despedida,
verte andar a lo lejos,
seguirte en mi mirada,
que sigas en mi pensamientos,
querer salir corriendo
y desear besarte como sólo tú y yo sabemos,
arroparnos en tus brazos,
en cualquier banco de cualquier parque,
la Luna nos cobija,
sabes que va a llover,
duérmete en mi hombro,
que yo soñaré entre tus labios.
Ni 3 segundos fuera de mi alcance
y suspiro con cada paso,
he descubierto parte de mis errores anteriores,
sé todas las palabras que dije a destiempo
y todo aquello que no te gusta de mí.
Eres fría, niña, eres fría
y la ciudad se derrumba cada vez que me miras,
cada vez que ladeas la cara y me besas
y cada vez que decides regalarme otra oportunidad
para adornar cualquier recoveco de esta primavera;
y tú mientras das sentido a mis esperas
y siembras en mí el síntoma de la duda
aquella que cuestiona como hacerte feliz
y que se pregunta si realmente soy lo que esperabas que fuera.
Creas en mí la sonrisa tonta de la mañana
cual niño escucha el tono de su primera nana,
generas el silbido de mi canción favorita,
nubes sobre mis apuntes de historia,
asíntotas horizontales en mi libro de filosofía
y apareces incesante en literatura
como la forma imperfecta de dibujarte con mis palabras.
Eres inevitable, amor, eres inevitable,
casi como respirar,
como las olas en el mar
o como el tiempo que marca tus horarios,
el que marca tus besos, nuestros encuentros y despedidas,
como ese que deseo parar,
como ese que nos separa
o como aquel que falta para volvernos a besar.
verte andar a lo lejos,
seguirte en mi mirada,
que sigas en mi pensamientos,
querer salir corriendo
y desear besarte como sólo tú y yo sabemos,
arroparnos en tus brazos,
en cualquier banco de cualquier parque,
la Luna nos cobija,
sabes que va a llover,
duérmete en mi hombro,
que yo soñaré entre tus labios.
Ni 3 segundos fuera de mi alcance
y suspiro con cada paso,
he descubierto parte de mis errores anteriores,
sé todas las palabras que dije a destiempo
y todo aquello que no te gusta de mí.
Eres fría, niña, eres fría
y la ciudad se derrumba cada vez que me miras,
cada vez que ladeas la cara y me besas
y cada vez que decides regalarme otra oportunidad
para adornar cualquier recoveco de esta primavera;
y tú mientras das sentido a mis esperas
y siembras en mí el síntoma de la duda
aquella que cuestiona como hacerte feliz
y que se pregunta si realmente soy lo que esperabas que fuera.
Creas en mí la sonrisa tonta de la mañana
cual niño escucha el tono de su primera nana,
generas el silbido de mi canción favorita,
nubes sobre mis apuntes de historia,
asíntotas horizontales en mi libro de filosofía
y apareces incesante en literatura
como la forma imperfecta de dibujarte con mis palabras.
Eres inevitable, amor, eres inevitable,
casi como respirar,
como las olas en el mar
o como el tiempo que marca tus horarios,
el que marca tus besos, nuestros encuentros y despedidas,
como ese que deseo parar,
como ese que nos separa
o como aquel que falta para volvernos a besar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)